No es un recorrido turístico. Es una caminata con la gente del Popular por la ladera donde el barrio cuenta su historia en los muros — y la sigue escribiendo en sus terrazas, con compost, café y trabajo de vecinos.
Nos reunimos a la salida de la estación del Metrocable, con una arepa de bienvenida, y subimos en grupo a la ladera. Nadie sube por su cuenta: se camina junto, al ritmo del barrio.
Subiendo, el Popular se lee en sus muros: el agua que brotaba de la tierra y juntó a las primeras familias, los convites que levantaron el barrio, las tejedoras, los caballos que abrieron camino en la ladera, la fe que sostuvo la comunidad. Un guía del territorio los va narrando.
En la Casa de Cultura entramos a la huerta de Sembradores de Cuidado. Los vecinos traen el compost desde sus casas a las composteras del barrio, y con ese mismo abono se sostiene la huerta. Un ciclo entero, hecho entre todos.
Llegamos a la terraza de Doña Claudia, el punto más alto del recorrido. Composteras, plantas de café en producción y una idea concreta de economía circular del barrio: lo que se desecha vuelve como sustrato, el sustrato sostiene el café.
Nos recibe Doña Claudia en su propia terraza.
Terminamos en la Terraza Popularia, alrededor del café del territorio: una cata guiada por Popularia Café, las obras de los artistas de la comunidad y música en vivo. Aquí se conversa, sin afán, lo que el barrio está soñando para su café.
Cata y conversación con Popularia Café.
Lo importante el 5 de junio es ver el barrio caminando. Lo demás se conversa cuando tenga sentido.